LA IDENTIDAD DE UNA UTOPÍA
Un ángel velaba por él - niño perdido – con
su cabeza de fueguitos.
Su única posesión era una caja con dos
libros de Galeano, revistas y diarios, señalando pistas precisas. Estaba cubierta con una lámina de “Anteojito
e Hijitus”, sus amadas caricaturas infantiles.
Sus padres desaparecidos en la década del setenta, sobrevivían para él,
a través de una clara voz interior: “Nunca pierdas esta caja”.
Abrigado en una casona abandonada, fue
encontrado casualmente – varios años después – en un operativo en el que
buscaban un desertor para enviar a las Islas Malvinas.
Morochito, bien pasó de mandadero en la Comisaría. Había huido de tutores desalmados, y hasta
pasó por ambientes prostíbularios. Siempre escapaba buscando entre ángeles y
utopías, su verdadera identidad. Lo
recuperó la Democracia, mientras su ángel se aseguraba que fuera suyo.
Armando secuencias de fotos emotivas, guardadas
en su caja, reconstruyeron su nombre oculto: “Amada familia”; “Feliz Cumpleaños”;
“Tu libro es tu nombre”…
Intenso como fuego en sus cabellos
rojizos, el ángel, era su tío, llamado Eduardo, exiliado revolucionario, quien
confirmó a su homónimo: “Eduardo Galeano”…
… Siempre estará con nosotros el original…
En una poesía, una lágrima, una sonrisa y un recuerdo. Porque nosotros también tenemos utopías:
Nuestra escuela y su destino de abrigo…
Al igual que Galeano, siempre esperando
compartir el saber, construido en
conjunto solidario.
Servicio
Educativo: C .E.A. N° 726/02 - Docente: Ana M. Ingolotti- obra cedida por el espacio de tiempo de 24 meses, desde el 19 de octubre de 2015 al 19 de octubre de 2017/ Pasada dicha fecha , proceso a retomar mi obra y publicarla en mi Blog, conios!!!
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