AMISTAD A LA VISTA
Te inauguro, pequeña poesía
en la palabra que despierta
mis fuerzas internas de huracanes
y empecinadas mareas.
Hoy te digo “amiga”
y si no te palpara mañana
perdería ingredientes
que combatan la indiferencia más fría.
En otra vida obreras indígenas,
esclavas egipcias, eminencias o seres comunes.
Ricas, pobres, conservando el mismo sexo
o cualquiera de los otros.
Importante es saberte cerca ahora,
de este lado o del otro del océano.
Caminando tantas cuadras compartidas.
Promoviendo tantas risas, confidencias inocentes
y atrevidas aventuras,
mantenemos mucho más que las nostalgias.
Incondicionales, perdurables y amables
con amor casi tan puro como el de un hijo
y con la fidelidad tanto más noble
que la del compañero varón que ande faltando.
Amiga del “acompañame al centro”
del “cruzate, tengo cafecito nuevo”;
amiga del “no vayas sola al sanatorio”;
“Te necesito presente”…
Y voy a tu encuentro
Y venís cuando te llamo:
Mundo globalizado que nos permite
Estar al teléfono,
En WhatsApp, correos,
Skype u otras locuras en red...
Cuando no linde el mano a mano
o bien familia y trabajo
Nos requieran antes, todavía y después.
Insisto… Amiga para el arte, festín o llanto.
Para la excursión, el parto,
o simplemente el mate amargo.
Lo dulce, la ternura, es haberte descubierto
ahí, acá o donde sea
Así como yo estoy allá, por ahí y por las dudas.
Cuando todo pese o esté bien oscuro
en medio de trajines y vivencias desparejas.
Miga a miga, de ausencia en ausencia,
canción o prosa.
Sin reemplazar ni ser suplente.
Ya es tarde para la devolución…
Estemos a la vista.
Pequeña o grande: Poesía amiga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario